FRENTE AL ODIO CASTRO ACOGE
Juventudes Socialistas de Castro-Urdiales condenamos con firmeza los insultos, el señalamiento y las intimidaciones que en los últimos días están sufriendo cargos públicos y vecinos y vecinas del municipio en el contexto de las protestas relacionadas con la apertura del centro de acogida de menores migrantes no acompañados. En relación a ello, estamos a favor de la apertura del centro de acogida, recordando que se trata de un recurso destinado a proteger a menores que llegan solos y en situación de extrema vulnerabilidad.
Consideramos insólitos e inaceptables los insultos escuchados durante las protestas del pasado domingo y lamentamos que PP y Vox no se hayan sumado a la condena del acoso, tal y como sí han hecho la mayoría de los grupos municipales del Ayuntamiento
Nuestro secretario general, Manuel Brasaola, ha señalado que lo ocurrido en los últimos días, y especialmente durante las protestas del domingo, “no puede normalizarse en una democracia”. Ha explicado que “una cosa es discrepar y expresar una opinión y otra muy distinta es insultar, señalar o intimidar a personas concretas”, subrayando que lo escuchado en el municipio “fue insólito e inaceptable”. Además de que no es legítimo esconder los insultos o el acoso detrás del argumento de la discrepancia política. En este sentido, sostie que “la crítica política es legítima, pero los insultos y el señalamiento personal no lo son, y quien intenta confundir ambas cosas está contribuyendo a degradar el debate público”
En este entido, nos mostramos a favor de la apertura del centro de acogida, recordando que se trata de un recurso destinado a proteger a menores que llegan solos y en situación de extrema vulnerabilidad. No estamos hablando de un problema ni de una amenaza, sino de menores que no eligieron nacer donde nacieron ni cruzar fronteras solos, y lo mínimo que puede hacer una sociedad democrática es no deshumanizarlos. Asimismo, apelamos a la memoria histórica del propio territorio, recordando que en 1937 miles de niños del norte de España tuvieron que abandonar su hogar huyendo de la Guerra Civil y fueron acogidos en otros países.